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Disfruta de la comida española

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Aceite de oliva español

El aceite de oliva es la esencia de la cocina española. Su olor, sabor y textura lo hacen imprescindible en cualquier mesa. España es el mayor productor mundial de aceite de oliva virgen extra y su calidad la certifica la existencia de 29 Denominaciones de Origen Protegidas.
Cada año, el aceite «Made in Spain» obtiene los mejores puestos en los ranking de los más prestigiosos concursos. Un ejemplo de ello es el World’s Best Olive Oil que ha hecho pública su lista de los 50 mejores aceites de oliva del mundo 2016 en la que figuran 37 aceites españoles.
La lista está elaborada a partir de los resultados de los mejores catorce concursos de aceites virgen extra, aunque, como en todo listado, siempre se quedan fuera excelentes productos como pueden ser en este caso los aceites de Castillo de Canena, Marqués de Griñón, Abbae de Queiles o Aubocassa.

Los diez ganadores

MuelOliva SL

La lista está encabezada por el Aceite de Oliva virgen extra Venta del Barón, de la empresa MuelOliva SL afincada en la Subbética Cordobesa, en el corazón de Andalucía. Cuenta con un sistema único y exclusivo que permite la extracción del aceite sin la aportación de calor o agua al proceso. Consiguiendo mantener todos y cada uno de los atributos del aceite.

Parqueoliva Serie Oro

En segundo puesto ha sido para Parqueoliva Serie Oro del productor Almazaras de la Subbética que se caracteriza por ser -en la fase olfativa- frutado verde de intensidad media y en la gustativa dulce de entrada, almendrado verde, amargo y picante de intensidad media.

Morellana

La medalla de bronce ha sido para el aceite Morellana de la empresa Sucesores de Hermanos López S.A. Es una producción limitada de 8.000 botellas y latas anuales, obtenido por extracción en frío con la mejor selección de aceitunas Picudo del paraje, Parque Natural de las Sierras Subbeticas.

Rincón de la Subbética - Hojiblanco

En cuarto y quinto lugar aparecen el aceite de oliva de la marca Rincón de la Subbética – Hojiblanco de la productora Almazaras de la Subbética que se caracteriza en su fase olfativa por ser frutado verde muy intenso con multitud de matices mientras que en la boca, de entrada dulce, almendrado verde, amargo y picante de intensidad media.

Bravoleum Picual

En quinto lugar Bravoleum Picual de Explotaciones Jame SL. aceite que resulta perfecto para su consumo en crudo y para maridad con otros alimentos ya que resulta un excelente potenciador de sabor realzando todos los matices del plato.

En sexto lugar figura el primer aceite no español, se trata del italiano de la marca Ca Rainene Trefort del productor Arizona. Agr. Paolo Bonomelli.

En el séptimo y octavo puesto Finca la Torre Selección-Hojiblanco de Aceites finca La Torre SLU y El Empiedro de la productora SCA Olivarera La Purísima respectivamente.

Cierran el ranking de los diez primeros los también españoles Oro Bailén Reserva Familiar Picual de Galgon 99 SL y Vieiru Orgánica DOP Gata-Hurdes del productor Como Almazara Pontis

Aprende a hacer crema catalana

Aprende a hacer crema catalana

Ingredientes

– 750 ml de leche entera
– 200 gramos de azúcar
– 50 gramos de maicena
– 6 yemas de huevo
– Piel de un limón
– Azúcar para adornar

Preparación

Si nunca has preparado una crema catalana en casa, aquí vas a poder aprender a hacerlo paso a paso, para que la prepares de forma sencilla y el resultado sea el mejor. Sigue nuestras indicaciones y emplea los ingredientes que te indicamos para que puedas sorprender a tus invitados con este rico postre tan tradicional de nuestra gastronomía. Vamos ya con la receta, no pierdas detalle.
Vamos a comenzar esta preparación diluyendo en un vasito de leche la maicena, y una vez diluida la vamos a reservar para usarla más adelante. Por otro lado vamos a batir el azúcar con las yemas de los huevos, desechando las claras, que las puedes guardar para usar en otra receta si quieres. Usa unas varillas para mezclar bien los ingredientes hasta formar una pasta cremosa. Reserva esta mezcla también, la usaremos un poco más tarde.
En un cazo adecuado, colocamos el resto de la leche, y la vamos a poner a calentar. Agregamos a la leche la piel del limón, que primero lavaremos para quitarle la suciedad, y luego con un cuchillo bien afilado vamos a cortar la piel, con cuidado de sacar solo la parte amarilla, ya que la parte blanca del limón puede dar un sabor amargo. Cuando la leche comience a hervir, ponemos a fuego suave, quitamos la piel del limón y agregamos las yemas batidas con el azúcar, y batimos un poco para que se mezclen bien. A continuación añadimos el vaso de leche con la maicena y batimos hasta que la mezcla se espese bien.
Retiramos del fuego y vertemos en los recipientes individuales. Normalmente se emplean unos recipientes de barro muy característicos, pero si no tienes, usa otros distintos. Espolvorea una capa de azúcar por encima de los mismos, y con un soplete de cocina quémala hasta darle el color típico de la crema catalana, y deja enfriar en la nevera varias horas, para que se cuaje bien y se enfríe. Y una vez la sirvas, a disfrutar de este exquisito postre.

La auténtica paella valenciana

Ingredientes para 12 personas

  • 1 kilo y medio de arroz bomba, 1 pollo, 1/2 conejo, 1/2 kilo de “bachoqueta” (judia verde plana), 1/2 kilo de “garrofó” (alubia grande y plana). Opcionalmente, 6 alchachofas y 1/2 kilo de caracoles. Aceite, sal, pimentón, tomate triturado, azafrán y unas ramitas de romero.

Cómo hacer paella valenciana

Toda paella que se precie comienza por un buen sofrito. En una paella cuanto más grande mejor, se sofríe en abundante aceite el pollo, el conejo, las judías, las alcachofas y los caracoles (la que veis en la foto no tiene garrofó porque no es temporada y el congelado no es igual), sazonando con un poco de sal y pimentón hacia el final. Cuando esté bien dorado se añade el tomate triturado y se rehoga.

Con el sofrito listo se debe de añadir el agua. Las proporciones dependen mucho del fuego, del calor que haga, del grado de humedad y de lo grande que sea la paella, pero para comenzar, una buena proporción es la de añadir tres veces el volumen de agua que de arroz, aunque es la experiencia la que os hará ajustar y perfeccionar estas cantidades, que acabaréis haciendo a ojo, como hicieron la tía y la madre de mi novia, que eran las encargadas de esta paella (a pesar de que la tradición marca que sea el hombre de la casa el que la prepare).

La auténtica paella valenciana

Echamos ahora algunos troncos más al fuego para que suba de potencia y se haga bien el caldo durante 25 o 30 minutos. Es un buen momento de echar el azafrán o, en su defecto, el sazonador de paella (el más popular es “el paellador), que lleva sal, ajo, colorante y un poco de azafrán.

Luego añadimos el arroz “en caballete” (en diagonal) y lo distribuimos por la paella. Cocemos entre 17 y 20 minutos, aunque aquí el tiempo lo marca de nuevo el grano de arroz y la potencia del fuego, que debemos ir dejando consumirse. Tiene que quedar completamente seco y suelto. Mi recomendación para los primerizos es que tengáis un cazo con agua hirviendo al lado, por si hay que añadir agua. A mitad cocción también podemos poner unas ramitas de romero, que retiraremos antes de servir.

Por último, conviene dejar la paella reposar unos minutos tapada con un gran paño o papel de periódico –no es bueno porque con la humedad se puede liberar algo de tinta, pero toda la vida lo he visto usar– antes de servirla y recibir el aplauso de los presentos.

Degustación

Ya me gustaría a mi que me saliera la paella valenciana tradicional tan buena como a mi suegra. Esta que veis en las fotos estaba de infarto, con sus “socarraet” y todo (el arroz quemado del fondo), bien secundada por la buena compañía, una cervecita y previo baño en la piscina. Y es que no hay nada como un domingo con paella.

Pimientos rellenos con crema de tortilla

Elaboración

Pimientos rellenos con crema de tortilla
Para preparar la salsa de perejil, pela y pica los dientes de ajo y ponlos a dorar en una sartén con un chorrito de aceite. Añade 2 cucharaditas de harina y cocínala un poco. Vierte el vino blanco, mezcla y deja que se evapore. Pon las hojas de perejil en un vaso batidor. Cubre con agua y tritura con la batidora eléctrica. Cuela e incorpora poco a poco a la sartén, sin dejar de remover con la varilla.
Sazona, liga y reserva. Sazona los pimientos del piquillo y añádeles azúcar en la misma medida, para quitar la acidez. Ponlos en una placa para horno untada con una gotita de aceite. Hornea a 180ºC durante 8-10 minutos. Reserva.
Pela y pica la cebolla y ponla a pochar en una sartén con abundante aceite. Cuando esté dorada, pica el pimiento verde y añádelo. Pela y pica las patatas y agrégalas. Sazona y deja pochar. Escurre el aceite en un cuenco y reserva la sartén. Casca 3 huevos en un bol, sazona y bátelos. Incorpora la patata escurrida. Mezcla y cocina una tortilla en la sartén. Retira la tortilla a un bol y tritúrala con la batidora eléctrica. Pon la masa en una manga pastelera y rellena los pimientos.
Caliéntalos en el horno durante 2 minutos. Abrillanta los pimientos con el jugo que han desprendido en el horno.
Pon un poco de salsa de perejil en el fondo de cada plato y coloca encima 3 pimientos rellenos. Decora con una ramita de perejil.

Consejo

Cocinar con vino no tiene porqué suponer un problema para los niños, ya que el alcohol se evapora al hervirlo. Para dar color más oscuro a las salsas, cambia el vino blanco por el tinto.
Este es un plato de gran valor nutricional y fácil de masticar especialmente recomendado para las personas a las que les faltan piezas dentales, personas mayores o para quienes llevan aparatos correctores de ortodoncia y, por lo tanto, tienen dificultosa masticación.
Todos conocemos el valor nutricional del huevo. La ingesta diaria de un huevo aporta gran cantidad de nutrientes necesarios para estar sanos.
El huevo tiene colesterol, pero también tiene otras sustancias que nos protegen de ese colesterol: sus grasas insaturadas, el zinc, el selenio, las vitaminas A y E, la Vitamina B, la lecitina… Y todas estas sustancias nos protegen de las enfermedades cardiovasculares.
Podemos ingerir un huevo diario sin que esto suponga ningún riesgo cardiovascular para las personas sanas, siendo aconsejable en situaciones en las que el organismo tiene un desgaste extra, como es en el caso de los niños en crecimiento, gestación, lactancia y en las personas mayores para mantener la masa muscular.
El huevo aporta a estas personas proteínas de alto valor nutricional, con todos los aminoácidos esenciales y además son proteínas de fácil digestión.
El pimiento aporta minerales como el potasio, favoreciendo la diuresis y evitando la retención de líquidos. Esto lo hace muy interesante para los hipertensos y quienes tienen ácido úrico elevado en sangre.
Además tiene una gran cantidad de antioxidantes. Y su contenido en fibra contribuye a mantener sano el intestino, facilitando el tránsito intestinal y evitando el estreñimiento.
Para que el menú sea equilibrado, tomaremos de primero un puré de verduras a base de puerro, zanahoria, calabacín y patata; y de postre un batido de frutas.

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