En Manila vas a encontrar diversas opciones para comer. En todo caso, vas a poder disfrutar de la comida asiática en toda su extensión.

Por ejemplo, tienes el Seafood Market (unos 30€), donde la especialidad es la cocina marinera, destacando los calamares rellenos y los “isda” (platos a base de pescados variados). También tienes el Harbour View, que está en la Bahía de Manila y cuya especialidad también es el marisco y pescado.

Pero no hay que olvidar la influencia de los países asiáticos de alrededor, por lo que vas a encontrar numerosos restaurantes chinos, japoneses y coreanos, los cuales te van a resultar bastante económicos (unos 20€ como máximo).

Y si tienes “morriña” de la comida española, no desesperes, ya que no hay que olvidar la influencia española en Filipinas, que te recompensará con algunos restaurantes españoles, como El Guernica y La Tienda.

Eso sí, no te puedes perder el Kamayan, donde podrás comer auténtica comida filipina con las manos. Abre todos los días, de 11 a 14 horas y de 18 a 22 horas (no hay que olvidar que en Filipinas se cena muy temprano, por lo que será difícil encontrar restaurantes abiertos más allá de las 22 horas). En Manila lo tienes en el 523 de Merchant Bldg, por la zona de Padre Faura. Es bastante económico, ya que por unos 20€ te irás bien servido.

La ventaja de Manila en cuanto a la comida es la variedad de culturas que forman Filipinas, así como la diferentes influencias históricas que ha tenido, lo cual, obviamente, se refleja en su gastronomía, de cuya amplia oferta podrás disfrutar. En este sentido, te recomendamos que visites el Mercado de Parañaque, donde podrás comprar tu propia comida (pescado, fundamentalmente) y llevarlo a alguno de los numerosos restaurantes que podrás encontrar cerca de él para que te la cocinen. Una forma de comprar en un mercado tradicional que va más allá de los habituales “souvenirs”.